Guía práctica · Actualizada el 27/8/2026
Por qué una IA cambia tu cara y cómo reducirlo
Una IA puede reconocer el concepto de un rostro sin reproducir exactamente su geometría. El problema aumenta cuando la referencia tiene poca información, el estilo exige una reconstrucción intensa o el prompt contiene instrucciones que compiten con la identidad.
Las causas más comunes
Rostros pequeños, compresión, desenfoque, maquillaje intenso y ángulos extremos eliminan señales útiles. También aparecen cambios cuando el prompt pide una edad, etnia, mandíbula, peinado o ideal estético incompatibles con la referencia.
En composiciones complejas, el modelo reparte su atención entre escenario, manos, vestuario y luz. Una identidad bien descrita y una preview clara reducen esa ambigüedad.
Cómo reducir los cambios
Utiliza una referencia limpia y evita órdenes de belleza. Mantén explícitos los rasgos estructurales y la edad aparente. Si el modelo permite varias referencias, no añadas imágenes de personas distintas como inspiración estética.
Haz primero una versión sencilla. Cuando el rostro sea estable, incorpora cambios de escena o material. En TeoMarketplace puedes editar el prompt localmente y usar Reiniciar para volver al texto revisado original.
Qué no funciona
Repetir muchas veces “misma cara” no sustituye una referencia útil. Tampoco conviene corregir la identidad pidiendo una cabeza idéntica pegada al resultado: suele romper cuello, piel, luz y proporciones.
Compara rasgos concretos, no solo una impresión general. Si ojos y mandíbula cambian, corrige eso antes de retocar color o fondo.
